Cómo trabajamos
Un proceso claro, de principio a fin. Sabes en todo momento en qué fase está tu proyecto, qué se entrega en cada una y qué viene después.
Fase 1: Briefing
Empezamos por entender el problema real, no la solución que ya tienes en mente. Definimos alcance, prioridades y qué significa éxito para tu negocio concreto — sin plantillas genéricas.
Sesión de descubrimiento donde documentamos el problema de negocio, quién lo sufre hoy y cómo lo resuelve la operación actual (aunque sea manualmente). No partimos de una lista de funcionalidades — partimos de entender qué decisión de negocio tiene que soportar el sistema, para no construir sobre un alcance mal definido desde el primer día.
- Documento de alcance con objetivos medibles del proyecto
- Mapa de los flujos de usuario críticos, priorizados por impacto real
- Lista explícita de lo que queda fuera del alcance de esta fase
Fase 2: Diseño
Diseñamos la experiencia completa en prototipo navegable antes de comprometer desarrollo. Así validamos decisiones difíciles de cambiar más tarde, cuando aún son fáciles de corregir.
Un prototipo navegable (no bocetos estáticos) que se puede probar con usuarios reales antes de escribir código de producción. Cambiar el orden de una pantalla en un prototipo lleva minutos; cambiarlo después de semanas de desarrollo implica reescribir lógica ya construida — por eso esta fase existe como paso independiente, no como un boceto rápido antes de pasar a lo importante.
- Prototipo navegable de los flujos completos, no solo pantallas sueltas
- Sistema de diseño básico (componentes, tipografía, espaciados) reutilizable en todo el producto
- Validación con al menos una ronda de feedback real antes de pasar a desarrollo
Fase 3: Desarrollo
Trabajamos en ciclos cortos con entregas que puedes ver y probar desde la primera semana — nunca una caja negra que se abre meses después.
Desarrollo en incrementos funcionales, no en un único bloque monolítico que se entrega al final. Cada ciclo cierra con algo que se puede probar en un entorno real, así que un desajuste entre lo especificado y lo construido se detecta en días, no al final del proyecto cuando corregirlo cuesta mucho más. La arquitectura se decide pensando en el crecimiento posterior del producto, no solo en el primer lanzamiento.
- Entorno de pruebas accesible desde la primera iteración funcional
- Código con tests automatizados en la lógica crítica del negocio
- Documentación técnica suficiente para que cualquier equipo futuro pueda continuar sobre el proyecto
Fase 4: Lanzamiento
El lanzamiento no es el final del proyecto, es el inicio de la operación real. Salimos con monitorización activa y un plan claro de qué hacer si algo no va como se esperaba.
Antes de abrir el sistema a usuarios reales, se define cómo se van a detectar problemas (monitorización de errores y rendimiento) y qué se hace si aparecen — no se descubre reactivamente el primer día de tráfico real. El plan de lanzamiento incluye también cómo migrar datos existentes si el proyecto sustituye un sistema anterior, un paso que muchos proyectos subestiman y que suele ser origen de incidencias evitables.
- Monitorización de errores y rendimiento activa desde el primer usuario real
- Plan de rollback documentado si algo falla en producción
- Migración de datos existentes verificada, si el proyecto sustituye un sistema anterior
Fase 5: Soporte
Seguimos disponibles después de la entrega. Un producto en producción tiene necesidades que no existían en el papel — las resolvemos contigo, no solo cuando algo se rompe.
El comportamiento real de los usuarios casi nunca coincide al cien por cien con lo previsto en el briefing inicial — aparecen casos de uso que no se anticiparon, picos de tráfico inesperados, integraciones que hay que ajustar con el tiempo. Esta fase no es solo "arreglar errores": es seguir presente para que el producto evolucione con la operación real del negocio, en vez de quedarse congelado en la versión del día del lanzamiento.
- Canal directo de soporte, sin pasar por niveles intermedios de atención
- Revisión periódica de métricas de uso real frente a lo previsto en el briefing
- Prioridad clara de qué mejoras aportan más valor en cada momento del producto
Preguntas frecuentes sobre el proceso
- ¿Qué pasa si mi proyecto no encaja exactamente en las 5 fases?
- Las 5 fases son la estructura general, no un molde rígido. Un proyecto que sustituye un sistema existente, por ejemplo, añade trabajo de migración de datos dentro de la fase de lanzamiento; uno con integraciones complejas puede requerir una fase de diseño técnico adicional antes del desarrollo. La estructura se adapta al proyecto real, no al revés.
- ¿Puedo ver el proyecto antes de que esté terminado del todo?
- Sí — es parte del enfoque de la fase de desarrollo. Cada ciclo cierra con algo funcional que se puede probar en un entorno real, no solo al final del proyecto. Esto permite detectar un desajuste entre lo especificado y lo construido en días, no al cierre del proyecto.
- ¿Qué pasa si cambian los requisitos a mitad de proyecto?
- Es habitual que ocurra, especialmente en proyectos donde el uso real revela necesidades que no estaban claras en el briefing inicial. Trabajar en ciclos cortos (fase de desarrollo) permite incorporar ese cambio de alcance sin tener que rehacer todo lo ya construido, porque cada incremento es una unidad funcional independiente.
- ¿El soporte post-lanzamiento tiene fecha de fin?
- No hay un corte automático el día del lanzamiento. La fase de soporte es continua mientras el producto sigue en producción, con revisión periódica de cómo se está usando realmente frente a lo previsto en el briefing — el objetivo es que el producto siga evolucionando con el negocio, no que se quede congelado en la versión inicial.